El cuidado propio siempre es un trabajo en proceso, que va reduciendo el estrés, el sentirse abrumado, fatigado y con resentimiento. Pero va incrementando la motivación, la energía, la paciencia, la autoestima y el sentido saludable de autovaloración.
Particularmente ocurre, durante las etapas de mayor estrés, ya sea en el
trabajo o en el hogar, por eso es fundamental que no pierdas de vista tu
bienestar, porque el cuidado personal, es importante y esencial para la salud y
el bienestar.
Es posible que tengas dificultades para dedicarte el tiempo necesario y la mejor manera de sobrellevar este desafío depende completamente de ti.
¿Qué significa esto?
Que debes ponerte en primer lugar, de la lista
diaria de cosas pendientes. Eso no quiere decir que ignoraras todo lo que
sucede a tu alrededor, NO, no es así… Simplemente significa que tus propias
necesidades también ocupen un lugar entre tus necesidades diarias.
Lo primero que tienes que hacer es comenzar. Si estas ocupado (a), es probable que no encuentres 2 horas para dedicarte a tus necesidades, ponte un objetivo realista y comprometerte a cumplirlo. Si solo cuentas con 10 min un día a la semana ¡está bien! Pero debes tener en cuenta, que tendrás más beneficio, si practicas el cuidado personal unos minutos al día, que intentar dedicarte unas horas al mes o no dedicarte tiempo.
Cada vez que ocurra una situación así, considera el tiempo que programes
como uno de los minutos más importantes del día. Una vez que empieces a darte
prioridad entre tus responsabilidades diarias, reconocerás que es muy
importante hacerlo y que puedes sentirte mucho mejor gracias a ello.
La clave de todo es la constancia. Cuidar de ti mismo todos los días es muy importante y cada cosa pequeña que hagas contribuirá a generar grandes cambios en el tiempo.
